lunes, 2 de marzo de 2009

O-da-asco al Cigarrillo

Parece que eres el asunto inconcluso de la humanidad.
Te encienden, te apagan, te consumen…
Siempre por alguna causa incompleta
Por un hacer indefinido,
Eres una pausa.
Te desprendes en humo por el aire y por el cuerpo
Siempre traes una marca contigo,
pues no eres tabaco, solo eres un cigarrillo

Yo no sé cuando comenzaste,
ni si fue un negocio o la distracción
de alguien que necesitaba distraerse.
Pero te quedaste y te hiciste tan común
Que veo tu cadáver cada vez que salgo a caminar
Así mismo te llevas a muchos de los que respiran

Ni tu sabor ni tu aroma son agradables
Aun así te fuman, uno tras otro
Dejas mal aliento y los dientes amarillos
Y no tienes mayor utilidad que ir de la mano a la boca
y de la mano al cenicero
Algunos dicen que les relajas,
pero están tan ahogados que ¿cómo lo pueden saber?

De todas maneras me haces sentir orgulloso
Cada vez que te me ofreces
y te digo con desprecio.
Yo no fumo.

2 comentarios: